Cueva del Viento uno de los sitios que esconde Puebla ideal para los aventureros

Para todos aquellos amantes de las nuevas aventuras, excursionismo y montañistas, aquí les traemos un lugar titánico, increíble para conocer en grupo, en pareja o con quién tú quieras. 

En la ruta de Rió Blanco hay un pequeño salón que sea bañado por una cascada y tiene varios “gurú” cristalinos. 

Para realizar esta excursión se tiene que utilizar un equipo especial, desde guantes, zapatos de montaña, casco obligatorio y ropa que te proteja del roce con las piedras, que puedes terminar con algunos rasguños. 

El techo de la Cueva del Viento tiene forma de cúpula y un sinfín de rocas que parecen muelas enormes. 

Para entrar, tienes que gatear. Tu cara apenas se despega unos centímetros del suelo, el mismo que hace cuatro millones de años estuvo cubierto por un mar. Cuando logras salir de la grieta, frente a ti se abre una gigantesca galería recubierta de pirita, que al ser alumbrada por el staff de espeleólogos que te acompaña, el mineral brilla como si fuese oro.

D14- Puebla-Río Blanco

Este es solo uno de los secretos que esconde la Cueva del Viento, una de las tantas cavernas que hay en el poblado de Hueytamalco, en la sierra de Puebla, muy cerca de los límites con Veracruz. Fueron descubiertas hace 20 años por un grupo de científicos mexicanos e italianos que investigaban sobre la fauna del lugar.

Donde nace el viento
La siguiente galería que vas a visitar es la de “Los murciélagos”, donde conviven 20 especies de estos mamíferos voladores. Pero, ellos no son el atractivo principal: aquí observas un techo en forma de cúpula y un sinfín de rocas que parecen muelas enormes. Sobre ellas habitan colonias de bacterias que pintan toda la galería de morado, verde y amarillo.

Te detienes para descansar un momento. En total oscuridad, escuchas el silbar del viento colándose entre las grietas de la caverna. Después de unos minutos y una sesión de fotografías, los guías te preguntan hacia dónde quieres continuar: Río Blancoo “Mamma Mia”, las otras dos cavernas conectadas a la Cuevadel Viento.

Tesoro frágil
Si te decides por Río Blanco, debes bañarte en un pequeño playón que se forma dentro de la cueva. Es necesario quitar todo rastro de lodo en el cuerpo y en los zapatos para evitar que los minerales se contaminen y provoquen la muerte de estalactitas y estalagmitas.

La prueba de fuego para acceder a la galería principal es el “Paso del cocodrilo”, que consiste en arrastrarse por una grieta cubierta de agua. El espacio es tan estrecho que solo consigues sacar del agua media cabeza.

Si logras atravesarlo, la recompensa de tu esfuerzo físico será llegar a un salón bañado por una cascada y con varios “gurs” cristalinos. Solo podrás observarlo, pues está prohibido sumergirse en estas pozas protegidas por paredes ricas en minerales.

La caverna de los cuarzos
Si eliges “Mamma Mia”, prepárate para caminar entre agua helada y salir con la ropa rasgada.

Primero, debes deslizarte por una resbaladilla natural y saltar de poza en poza hasta llegar a la“Mesa de los fósiles”, una roca plana donde quedaron incrustadas miles de algas marinas del periodo Cretácico.

Con información de eluniversal.com.mx

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s