Trucos para cuando no te quedan los zapatos

Una de las cosas que suceden cuando compramos calzado es que posiblemente encontremos los más bonitos, los que creemos que están hechos para nosotros, pero que al final no nos queden 😦

Aunque eso podría ser un gran problema, cuando se trata de tallas grandes si puede existir una solución. En el caso de los niños, la situación es más simple porque pueden crecer y el problema de que el zapato no les apriete lo suficiente podría resolverse en cuestión de tiempo, pero mientras eso sucede, puedes acudir a ciertos trucos para vencer al sistema (por así decir).

Aunque esto no es lo más recomendable para la salud, a continuación Pueblando Ando te presenta los viejos consejos de la abuela, los life hacks necesarios para que puedas rellenar tus zapatos sin incomodidad.

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Rellenarlos de algodón

El más simple y conocido es ocupar el espacio libre con algodón, el cual debes acomodar de forma correcta para que el espacio libre entre tus dedos y el filo del calzado se ocupe y puedas caminar de forma comoda.

Usar doble calcetín

Otro de los grandes clásicos consejos es el de usar doble calcetín al colocarse el zapato o tenis, debido a que tu pie ganará mayor volumen y ocupará un espacio suficiente para ocupar el calzado.

Utilizar plantillas

SI la cosa está en el grosor de tu pie más que en el tamaño, las plantillas son la solución perfecta, debido a que tendrás mayor comodidad y recibirás una mayor altura.

Colocarte curitas

Un problema cuando los zapatos no suelen encajar, es que te puedas lastimar la base del pie y la parte trasera, por ello lo mejor es colocarte unas curitas para evitar los dolores además de que tendrás un poco de mayor grosor para que el zapato te acomode. Además, en el caso de los niños puedes utilizar curitas con dibujos para vencer al sistema con estilo.

Fuerza con los dedos

Si confías mucho en que crecerás rápidamente y tu personaje favorito de los X-men es Bestia, este consejo es para ti, el cual consiste en que dobles lo suficiente los dedos al caminar para sostener los zapatos y que no se doblen o se note que es de una talla mayor.

La dificultad de este proceso es obvia, además de una probable lesión en los dedos, la fuerza que debes utilizar hace cansado el proceso.

Experimento con agua

Si tu zapato es pequeño, lo que puedes hacer es un truco traído de Art Attack, pero sin pegamento especial.

Lo primero que debes hacer es llenar con agua una bolsa de plástico y amarrarla de manera correcta. La debes meter en el zapato de forma que veas que puede aumentar su tamaño. Posteriormente debes colocar el zapato en el congelador por apróximadamente media hora.

Si conocemos la física y el origen del universo, sabremos que el agua a convertirse en hielo comenzará a expanderse de forma que incrementará el tamaño del zapato y lo hará un poco más grande.

Del congelador a tus pies, bueno, lo recomendable es que los dejes reposar un poco en caso de que estén muy fríos.

Cinta con las zapatillas

En el caso de las mujeres, algo que puedes ocupar para que entren de manera perfecta en las zapatillas es colocarte cintas en los dedos medio y anular para amarrarlos, de esta forna tendrán una forma más comoda al ingresar el pie a la zapatilla.

Mandarlos al zapatero

La Vieja Confiable con el calzado es mandarlos al zapatero, quien, si tu zapato es muy pequeño, los puede hormar y darle un mayor tamaño, además de que apoyas a una de las profesiones más antiguas y que parece estar en desuso.

 

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